Hacer lo que deseas será la totalidad de la ley.
LABORATORIO DE SUEÑOS Y DANZAS ONÍRICAS.
Traductora de sueños
¿Te has preguntado alguna vez qué se siente bailar en un mundo de ensueño? Yo lo hago todas las noches antes de dormir. En este blog, te invito a adentrarte en aventuras oníricas y descubrir la pasión por la danza secreta que se baila en el escenario del subconsciente, donde la mente y el alma se entrelazan llenando de significado la noche. Compartiré contigo cómo recuerdo mis sueños, qué me inspira y cómo expreso mis sentimientos. Si eres un apasionado del mundo de los sueños, ¡este es tu lugar!


EL RESURGIR DE LOS ANTIGUOS.
Encanto nocturno II
Tu rechazo cobró lágrimas de sangre, no aceptas la tinta negra que conforma mi esencia. Admiras la elegancia criminal de mis actos, mas te aleja la maldad de mis sueños. Sientes la atracción que sobre ti ejerzo. Deseas que sea diferente.
Para mi no es conflicto amarte. Adorar cada paso tuyo, viéndote volar a tu mundo, tan distante del mío.
No caigas como todos en ese dilema que los siglos no supieron resolver, no son enemigos la noche y el día:
Son amantes ardientes.
Soy el encanto nocturno que tomó tu alma. Toma la mía y no dudes.
Envueltos en una aurora mística, nos enlazaremos sin permanecer
Conocerás que soy tu opuesto y tu par, y así, en ardor danzando, esa misma llama fraguará mi alma, y será carmesí, y no negra.
Me ofrecerás tu conciencia, y yo,
los secretos de un alma muerta.
Vampiro de amor
¿Que no existen los vampiros? ¡Claro que existen! Yo soy uno. Soy un vampiro de amor, y del peor tipo, de los cursis; de esos que no desean hacer daño a la víctima y sin embargo lo hacen porque es necesario alimentarse de sentimientos para no caer en estado vegetativo, para que no desfallezca el alma por escasez y la mente por depresión.
Bebo del amor que mana de algún corazón ardiente, solitario, falto de cariño, ¡porque el mío lo está más!. Tomo lo que quiero y doy lo que puedo. Al no existir casi nada en mi interior, éste se marchita por falta de cariño verdadero. Prometo ilusiones y mentiras: a veces hasta me engaño y me hago creer que poseo sentimientos que no sean exclusivamente para mi beneficio, pero son siempre fantasías, ¡hurto!, ¡sorbo!, ¡recibo! y huyo.
Cuando me alejo de mis víctimas, también se van sus tranquilidades, su amor y sus perdones. Transformo seres de luz en entes colmados de resentimiento, inconformidad y desesperanza.
Un nuevo par de ojos brillantes pasa a mi lado. Hay arrogancia en su persona y me habla de su soledad… y todo empieza de nuevo.
A veces pienso que debería ser difícil llegar al punto en el que hay que abandonar a la víctima, pero no es así. Ya no tiene más que darme. Obtuve su energía, sus sentimientos, sus esperanzas. Vislumbré el interior de su alma y la encontré como todas las demás: ordinaria, anhelante, por eso no me resulta penoso dar el mordisco fatal.
Deberían haberme conocido mejor, sacar el famoso espejo para comprobar si hay reflejo. Ser un vampiro no significa ser inmortal, huir del ajo y odiar la cruz, no. Es ver que el alma languidece, no hay nada…solo un sentimiento depredador, el ansia de sorber los encantos ajenos.
Vigilo tus movimientos, tu olor, tu calidez. Así como el vampiro de la leyenda requiere de la sangre para continuar su presencia de no-muerto, preciso de la palpitación de un corazón enamorado para perpetuar mi existencia.


"El humano loco es un soñador despierto".